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NotiColombia Press
Domingo 18 de Julio de 2010. Está más que demostrado que es el diálogo el ganancioso de las relaciones de los hombres. Siempre la estupidez sale vencida cuando ha extendido sus garras y quiere hacerse presente, es decir, cuando aparece la confrontación como forma de esas relaciones humanas.
Y lo es porque la estupidez nunca ha construído nada bueno, siempre ha edificado sobre lo más ruin que tiene el espíritu humano. Egoísmo, explotación, guerras, racismo, etc, etc. A todos los niveles ha demostrado la pequeñez de su alcance y el egoísmo de sus intereses.
Contra esas cosas siempre el ser humano le ha contrapuesto el diálogo, la solidaridad, la hermandad, sentimientos positivos que enriquecen las relaciones humanas y le va abriendo horizontes cada vez más amplios.
En este bicentenario hay que analizar tranquilamente la situación de Colombia. La cual ha estado en manos de los sectores poderosos de la sociedad que han ejercido ese poder violentamente a fin de continuar la explotación que se enseñoreó en nuestras tierras con la llegada del invasor europeo. 50 millones de indígenas latinoamericanos cayeron por la codicia del invasor español y ello ha continuado con los ”criollos” herederos de los españoles, británicos, holandeses, franceses.
Durante estos 200 años los colombianos han transitado los caminos de la pobreza, la exclusión, la no educación, la insalubridad, avasallados por unos detentadores del poder, que desde la muerte del Libertador Simón Bolívar, le imponen la carencia de hasta lo mínimo para así ellos vivir en la opulencia.
Desde la segunda mitad del siglo 20 el ejercicio violento del poder ha sido la constante en la vida colombiana, de la mano de los gobiernos colombianos y estadounidenses, que han utilizado las más aberrantes excusas para poder explotar y expoliar nuestros recursos naturales. Para ello han recurrido al asesinato de los colombianos que con verdadero sentido de patria se oponían a sus oscuros designios y la estela sangrienta ha dejado entre 250 y 500 mil colombianos asesinados, mediante la modalidad delincuencial de las ejecuciones extrajudiciales, las desapariciones y las masacres, incluyendo los asesinatos de los candidatos presidenciales Jorge Eliécer Gaitán (Liberal), Jaime Pardo Leal (U.P.), Bernardo Jaramillo Ossa (U.P.), Luis Carlos Galán (Liberal) y Carlos Pizarro (desmovilizado M-19).
Estas muertes causadas por el Terrorismo de Estado de la Seguridad Nacional, a través de todos los planes militares desde el LASO hasta el Colombia, ha creado la conciencia en los colombianos de la necesidad de defenderse y por ello nacieron las guerrillas, que fueron creciendo en número y calidad, aunque algunas defeccionaron como el M-19, y hoy están representadas por las FARC y el ELN.
La guerrilla de las FARC desde su nacimiento ha planteado la necesidad de alcanzar la Paz a través de una salida política al conflicto interno, planteamiento que ha caído en los oídos sordos de la oligarquía. Salvo uno que otro, todos los presidentes han privilegiado la violencia y la represión como forma de acción política. Ello ha sido patente en los últimos años cuando han malgastado 8 mil millones de dólares en el Plan Colombia, plan que ha sido un completo fracaso por cuanto no alcanzó a reducir el tráfico de estupefacientes en un 50% -una de sus metas-, y tampoco ha podido acabar con la insurgencia armada, las cuales no sólo han contenido el Plan sino que lo han hecho pedazos con su componente la ”seguridad democrática” y en el 2010 han realizado 710 acciones militares, más de 4 cada día, en una muestra de cómo es el accionar de una guerrilla.
La guerrilla de las FARC ha planteado la necesidad de diálogos para encontrar una salida política y allanar el camino de la paz con justicia social que tanto anhelan los colombianos. Hoy decimos con Jacobo Arenas: ”La guerra civil no puede ser el futuro de Colombia”. Y acompañamos a esta organización en sus esfuerzos por alcanzar la verdadera paz en Colombia.
Igualmente manifestamos nuestra disposición de acompañar los diferentes esfuerzos que se hagan para parar la loca y estúpida carrera de Uribhitler y señalamos al nuevo gobierno la impostergable necesidad de dialogar con los países vecinos como única forma civilizada y real de tratar los problemas naturales que se presentan entre países vecinos, recordando que ”el diálogo siempre ha vencido la estupidez”.
NotiColombia Press. Una guerra declarada por la oligarquía colombiana, la cual ha sido reiteradamente declarada en cada posesión presidencial desde 1964 hasta hoy, demuestra que es una guerra que no ha podido -ni podrán- ganar los detentadores del poder.
Ha habido unos intentos por alcanzar la paz mediante el diálogo, todos prohijados por las guerrillas de las FARC, la cual soporta estoicamente ”todos los días” no sólo las operaciones militares tendientes a cortar sus vidas, sino también la guerra mediática desatada por los medios de comunicación en poder de la oligarquía y la utilización de epítetos y mentiras por parte de los militares, lo cual ”día a día” degrada cada vez más la guerra en Colombia.
Durante la administración de Belisario Betancor (1982-1986) se realizaron diálogos con las FARC e incluso llegó a firmar un cese al fuego y el experimento de la conformación del partido la Unión Patriótica (U. P.), fue cercenado a sangre y fuego y el genocidio más espantoso que partido político haya soportado hasta practicamente su desaparición del panorama político colombiano.
En diciembre de 1990, recién posesionado Gaviria Trujillo lanza la ”Operación Casa Verde” tratando de sorprender a la dirigencia de la insurgencia, su Secretariado Nacional, en elm sitio de reuniones entre la insurgencia y el gobierno, utilizando más de 300 toneladas de explosivos contra los guerrilleros.
En mayo de 1991, por insistencia de las FARC y otras agrupaciones insurgentes, se da una reunión entre gobierno y guerrillas en Cravo Norte, departamento de Arauca, limítrofe con Venezuela, y se acordó continuar los diálogos en Caracas. Es de recordar Jaime Garzón disfrazado de Alfonso Cano tomando un bus en Bogotá en lo que hoy es la ruta de Transmilenio que seguía la ruta ”DIRECTO CARACAS”, lo cual no fue óbice para que Humberto de la Calle Lombana -delegado del gobierno- disparara un discurso irrespetuoso y que decía a las claras la posición de la oligarquía, comandada por César Gaviria Trujillo (1990-1994), en tanto abría todos los mercados colombianos a los productos extranjeros y gringos, sin preparar la industria nacional, en lo que sería el inicio de la entrega más vergonzante y vergonzosa de Colombia bajo la égida del FMI.
Éstos diálogos fueron continuados en Tlaxcala (1992) y allí el presidente Gaviria dió la orden a Horacio Serpa que pateara la mesa, cosa que en efecto sucedió pretextando la muerte del ex.Ministro Argelino Garzón en manos del EPL. César Gaviria tiene en su jiba la llamada ”Guerra Integral” que fue un enorme fracaso en su lucha contra la insurgencia y perdió una oportunidad histórica de convertir la Asamblea Nacional Constituyente en un gran tratado de paz firmado por todos los colombianos.
En el gobierno de Ernesto Samper (1998-1998) se sucedieron unos 10 golpes de las FARC muy fuertes contra las fuerzas militares con asalto y copamiento de bases militares, lo que llevó a Andrés Pastrana (1998-2002) a buscar una entrevista con Manuel Marulanda para prometer ”hacer la paz”. En realidad el propósito de Pastrana y de los gringos era el de ganar tiempo para hacer la ”reingeniería” de unas fuerzas militares golpeadas y sin moral combativa.
Se inician los diálogos del Caguán y se avanzó hasta cuando se avanzaba al objetivo oligárquico-imperial y la administración Clinton había pulido el ”Plan Colombia”. Se logró acordar una Agenda Común para la paz, la cual tenía como primer punto la discusión sobre el desempleo en Colombia, sus causas, sus consecuencias y sus soluciones.
Cpn el desarrollo del Plan Colombia la política en Colombia se ha hecho con los fusiles en la mano y han cumplido las tres fases del plan de manera incompleta y con retrasos dado la enorme resistencia de las FARC y el conjunto del pueblo colombiano.
Hoy, al igual que con Uribe Vélez, estamos abocados a más guerra, toda vez que el presidente Juan Manuel Santos cree en un virtual triunfo sobre las guerrillas de las FARC. Las FARC por su parte han reiterado su consigna de una salida política al conflicto interno colombiano y hacia allá se dirige la alocución de su camandante Alfonso Cano cuando en tono totalmente familiar le dice a Santos: ”conversemos, hombre!”.
Por ello, todo el pueblo colombiano debe desarrollar sus más denodados esfuerzos porque la solución se abra paso a pesar de la posición guerrerista del actual gobierno, la cual disfraza hablando de paz pero haciendo más guerra.
Es evidente, como hemos dicho en otro artículo, que ”cuando se decreta la guerra, siempre debemos tener abierta la puerta a la paz. Siempre".
/alp
La paz mundial comienza en nuestro patio
NotiColombia Press
Evidentemente que todos estamos preocupados por la paz mundial. Mas la paz mundial comienza por la paz doméstica.
El conflicto interno colombiano ha tenido una duración de más de 4 décadas, ya vamos para la 5a. Y bajo su amparo la oligarquía colombiana -aupada por el imperio estadounidense- ha adelantado la más implacable persecución y asesinato de líderes populares que no participan del conflicto, a fin de imponer sus políticas neoliberales, y ha exportado su manera de resolver conflictos a otros países -Honduras, por ejemplo-, y ha atacado a otros países -Ecuador y Venezuela-.
Entonces el foco de guerra en nuestra región lo incuba Estados Unidos en Colombia y luego procede a esparcir sus detritos guerreristas. Es por tanto imprescindible comenzar a solucionar la guerra en Colombia con el fin de evitar que la guerra se esparza en ésta parte del mundo. Todos los países de Suramérica, en primer lugar, y de latinoamérica, en segundo, debemos realizar la más directa y diplomática injerencia sobre los gobernantes colombianos y sobre las FARC -de ésta última ya sabemos de sus reales propuestas de paz-, a fin de que se sienten a dialogar la salida política del conflicto interno.
Esta sentada a dialogar deberá ir abordando las soluciones de las causas que originaron y originan el conflicto en lo ateniente a sus dimensiones económicas (empleo, distribución de la riqueza, etc), políticas, sociales (pobreza e indigencia, vivienda, educación, salud, etc), para avanzar en la construcción de la Nueva Colombia en paz con justicia social, democracia, libertad, independencia y soberanía nacional.
Éste aporte a la paz mundial tendrá que ser divulgado a todo el mundo y los latinoamericanos entraríamos a jugar un papel preponderante en la lucha contra el peligro de una guerra nuclear. Mas si persistimos en nuestra posición de aupar conflictos al interior de cada país y permitir la nefasta injerencia estadounidense en ellos, lo que conseguiremos será ir al despeñadero al cual está yendo los imperialistas estadounidenses, y con ellos arrastran a su pueblo.
Paz a lo interno y paz a lo externo sería nuestra consigna sanadora de los males que aquejan al planeta. Por ello felicitamos los esfuerzos de Fidel y de COLOMBIANAS Y COLOMBIANOS POR LA PAZ para ir creando la matriz necesaria para alcanzar la paz en Colombia. Así como los esfuerzos de Unasur en la solución de la crisis Colombia-Venezuela y el alejamiento de la posibilidad de guerra entre los dos países.
Debemos hacer confluir todos estos esfuerzos para demostrar, como en efecto lo es, que los amantes de la paz en Colombia somos muchísimos más que los guerreristas. Organicemos eventos, conferencias, enviemos cartas, etc, para concluir en una gran manifestación por la paz en Caracas, por ejemplo. Empecemos ya poque el imperio no duerme y siempre está pensando en guerra.
/alp