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NotiColombia Press Se ha venido hablando sobre la ”revolución” en Colombia. Muchos analistas plantean que ya la revolución no tiene cabida en Colombia en una muestra descomunal de que abordan el tema con una gran dosis de ignorancia y mala fe. Otros hablan que en Suramérica no hay procesos revolucionarios, desconociendo el accionar de los pueblos de la subregión, quizás tratando de tapar el sol con un dedo.
Para clarificar un poco las cosas, tenemos que decir que una ”revolución” es resultado de un proceso de cambio en el cual un pueblo decide y determina ”cambiar el estado de cosas” por el que ha estado transitando hasta ese momento agarrados de unas manos que no eran las suyas. Ese cambio va a ser violento o pacífico de acuerdo con la posición de defensa del régimen que se quiere cambiar (la mano que lo ha dirigido hasta entonces). Ello significa entonces que es el grupo en el poder el que define las ”armas” que se usarán, es decir, si toca desarrollar una vía armada o una vía no armada, una vía violenta o una vía pacífica.
Hasta el momento actual el imperio estadounidense había cercenado las aspiraciones pacíficas de los pueblos para adelantar las transformaciones de una revolución de la manera pacífica. Recordemos a Salvador Allende y el golpe de estado preparado por la CIA en 1973, el cual fue ejecutado por Augusto Pinochet.
Mas en los momentos actuales, en la latinoamérica de hoy, en la medida que se ha ido profundizando la crisis estructural del capitalismo, vemos procesos revolucionarios de diferentes tipos y niveles. Y lo realmente llamativo de éstos procesos es su carácter pacífico. No ha sido necesario el uso de las armas ni el derramamiento de sangre, toda vez que, por ejemplo, las fuerzas armadas de esos países se han involucrado directamente en éstos procesos al lado de sus pueblos. Al tiempo, los pueblos han ido desarrollando lo que ciertos cientistas sociales llaman la revolución cultural (erradicación del analfabetismo, elevación de la escolaridad, aumento de la cobertura de salud, acceso gratuito a la educación, etc).
Entonces por qué en Colombia no se da un proceso similar? Porque el imperio estadounidense mediante su nefasta injerencia impide que los sectores progresistas y revolucionarios se puedan nuclear y pone en práctica su Terrorismo de Estado de la Doctrina de Seguridad Nacional, y desde 1.964 han asesinado entre 250 y 500 mil personas, entre ellas 5.000 militantes del partido de izquierda Unión Patriótica (U. P.), terrorismo aplicado gustosamente por la oligarquía arrodillada al imperio.
Este Terrorismo de Estado ha buscado el resquebrajamiento del tejido social a fin de evitar que el pueblo pueda adelantar las acciones encaminadas a producir un cambio de régimen o, por lo menos, la modernización del estado. Se ha impedido así que los sectores progresistas y revolucionarios realizen las transformaciones modernizadoras y por ello vemos estructuras tan retardatarias como las colombianas en la tenencia de la tierra y en las relaciones capital-trabajo, que demuestran que la oligarquía está muy cómoda y satisfecha con el actual orden de cosas.
Los revolucionarios insistimos en la necesidad de modernizar el aparato estatal burgués ya que así se daría un desarrollo de las fuerzas productivas y con ello un desarrollo de las clases que en definitiva van a producir los cambios no sólo reformistas, sino los cambios revolucionarios que requiere nuestro pueblo. Queremos que Colombia comience a transitar los caminos de la ”modernidad” ya que está muy atrasada en relación con otros países, para en esos caminos comenzar a constuir una Nueva Institucionalidad.
Nuestra insistencia en alcanzar una salida política del conflicto interno se dirige en ese sentido y por ello reiteramos que sin paz en Colombia será imposible un proceso de reformas y ”modernización”, al tiempo que impedirá su inscripción en los nuevos vientos que soplan en latinoamérica y más bien se convertirá en ”una vaca muerta en el camino”, atravesándose a la rueda de la historia.
La paz en Colombia significará la solución de los ingentes y profundos problemas que padecemos los colombianos, a la par que un inmenso impulso a la lucha de los trabajadores colombianos por una Nueva Institucionalidad, la Nueva Colombia.
No es posible hablar de paz y que hayan niños hambrientos, desnutridos, que mueren por enfermedades derivadas de las carencias nuticionales e infecto-contagiosas, que mueren en los ”paseos de la muerte”, que no tienen educación ni salud, ni recreación de ningún tipo.
No es posible hablar de paz si se vive el día a día con la mordida salvaje del desempleo, el subempleo, la pobreza y la indigencia. No es posible hablar de paz si se vive en la precariedad de los barrios ”subnormales”, en los cinturones de miseria de las ciudades.
No es posible hablar de paz si se vive en la certidumbre de la existencia de ningún mañana, de ningún futuro, lo cual hace que nuestras gentes sean presa fácil de la delincuencia común, del narcotráfico y del paramilitarismo.
Mientras no sea posible hacer la paz siempre habrá la necesidad de una revolución con todo lo que ella implica. Cambio total de las estructuras. Si las viejas clases en el poder no quieren hacer los cambios por las buenas, pues entonces tendremos que apoderarnos del vetusto aparato estatal para construir desde cimientos nuevos toda la insitucionalidad de liberación y paz, de justicia social, libertad, independencia, democracia y soberanía nacional.
/alp
Semana que se inició con la posesión de la nueva administración colombiana con promesas de ”diálogos al exterior” y ”guerra al interior”, amén de las promesas eternas de superación de la pobreza y el desempleo.
Estos anuncios desencadenaron casi inmediatamente un encuentro bilateral Venezuela-Colombia y la recomposición de las relaciones, con un aliento de tranquilidad en la frontera entre los dos países. Y es que así deben ser las relaciones entre buenos hermanos y vecinos.
Mas hay malos hermanos que les incomoda, que les causa escozor, que las cosas se ”recompongan” porque allí, en ese estado, ellos salen perdiendo. Son los ”halcones” de la guerra, los comedores de carroña, los homo necans de que nos hablan los investigadores sociales. Los mismos que ven cómo van perdiendo importancia en la sociedad. Que miran asustados que los compromisos hechos con los halcones del pentágono no podrán cumplirlos.
Por ello hicieron estallar el bombazo. Para hacerse ”sentir”. Para que los vieran. Es la única forma de hacerse notar en una sociedad que apenas inicia un camino para buscar alternativas diferentes a la guerra, por una salida civilizada. O por lo menos eso decían.
Los ”hombres de negro”, los agenciadores de la muerte, hacen sonar su lúgubre concierto, y la ciudad entera se estremece. Otra vez los bombazos. Mas siempre dejan sus rastros. El carro es de un miembro de las fuerzas militares, a quien dizque se lo robaron, cuento que no se traga ni la fiscalía. Ya apareció el que gemelió las placas. Ya Arizmendi asustado, porque se las debe a Uribhitler, dijo y denunció que les habían retirado las escoltas del edificio una semana antes. Como en la ”Toma del Palacio de Justicia”. Y, lógico, ya comienzan las pesquisas y todas apuntan a los cuarteles militares.
El bombazo lo sintieron también en la Corte Constitucional y les tocó parar la declaratoria de inexequibilidad del Acuerdo Militar con el gobierno de Estados Unidos. Y es que cuando está de por medio la seguridad personal a todo el mundo se les ensopan los calzones. Mas si la cosa es con los ”gringos”.
Para completar el panorama se disparan los asesinatos y las amenzas de líderes populares, sindicalistas y defensores de derechos humanos. Ivan Cepeda es uno de ellos. Lo que nosotros no sabemos es si Uribhitler cumplió con la sentencia de CIDH. Están también matando a los líderes revolucionarios del PDA (quizá para facilitarle el camino de la re-toma del POLO por parte del ex candidato preidencial del PDA).
Una semana que muestra que los carroñeros de la guerra seguirán desatando sus acciones de odio a fin de marcarle a Colombia el sendero de guerra por el cual venía transitando. El pueblo debe marcarle el rumbo de paz al gobierno y a los guerreristas que peleachan bajo la sombre de la guerra y la destrucción, a los carroñeros, con sus acciones movilizadoras. Que el miedo que producen los bombazos no nos paralicen para continuar nuestra lucha por una Nueva Colombia en paz, con justicia social, libertad, independencia y soberanía.
/alp
NotiColombia Press
Una vez más las FARC han planteado la necesidad de realizar diálogos para encontrar una salida política al conflicto interno colombiano. Desde su nacimiento en 1964 la organización insurgente armada ha reiterado ésta disposición.
Consideramos necesario en estos momentos diseñar una hoja de ruta para los diálogos entre las FARC-EP y el estado colombiano ya que tarde o temprano se dará éste cara a cara, quiéralo o no el gobierno de turno, quiéralo o no el imperio gringo.
La Paz en Colombia
La Paz es un imprescindible ya que la guerra se ha ido desgastando, mucho más cuando las FARC enfrentan cuanto plan militar diseñan en los centros de poder imperiales, los estudia, aprende a combatirlos con nuevas formas de operar, y finalmente los vence al ser desechado y reemplazado por otro ”nuevo” plan militar diseñado por el imperio e impuesto a la oligarquía colombiana.
Es sabido que toda guerra tiene como fin la paz, como dicen un investigador colombiano, sea que se gane o se pierda, o más ganacioso todavía cuando se encuentran en empate "negativo", es decir, ni uno puede ni el otro tampoco vencer a su contrario y en lo que se está es en un momento de producir el mayor desgaste posible del enemigo a fin de presentarse en mejores condiciones a la mesa de diálogos.
Los diálogos y la paz interna
Los colombianos hemos aprendido a leer entre líneas los discursos oficiales y en el momento actual la nueva declaratoria de guerra del régimen al pueblo colombiano (”guerra, guerra, guerra” o ”arreciar, arreciar, arreciar”, es lo mismo), hecha por el presdiente Santos en su pposesión, nos muestra que hay una desesperación por producir ”resultados”, incluso querían arrancar el nuevo gobierno con la información de la muerte de Pastor Alape pero la fiesta se les aguó.
Quizá sería recomendable decirle al presidente colombiano que nada es más valioso para un hombre que lograr la paz sin tener que dejar tendidos en los campos miles de colombianos, y nada más honroso que mirar al contrario a los ojos y transmitirle la confianza de que con el concurso de los dos se puede alcanzar la solución al conflicto interno colombiano.
En tanto, las FARC por boca de su comandante en Jefe, Alfonso Cano, les hace un nuevo llamamiento a y los insta al diálogo al decirles: ”Sentémonos, hombre!”, con la tranquilidad del que sabe que está ganando la guerra, o que, pensamos nosotros en NotiColombia Press, no hay posibilidad de ser vencidos.
Al estar sentadas las dos partes se procederá entonces a definir cuestiones de metodología e irán al grano, al quid de la cuestión, al diálogo que si quiere la oligarquía será fructífero para sentar las bases de una paz solida en Colombia. Ya estamos adelantados los colombianos sobre los puntos de diálogo ya que en el Caguán se diseñó una Agenda que bien puede servir de guía para el diálogo.
Normalización de las relaciones entre países
El comienzo de la reconstrucción de las relaciones entre Colombia y Venezuela es necesaria para la paz regional y la comunidad internacional quiere con ello detener la utilización de Colombia por parte del gobierno de Estados Unidos en sus intentos desestabilizadores hacia algunos países, especialmente Venezuela, mas no es el único.
El presidente Chávez ha estado trabajando por solucionar la crisis entre Colombia y Venezuela en el entendido que el problema es de Colombia ya que su país no está en guerra, como sí lo está Colombia, y son los empresarios los más interesados en esa solución toda vez que les están castigando en donde más les duele, el bolsillo.
La comunidad de países de Unasur será vigilante de tal proceso y en sus instancias institucionales deberá acometer las desviaciones que desde Colombia se adelante contra el proceso de unidad regional. La oligarquía colombiana es sumamente ladina y traidora y por ello hay que tenerla bien, bien cerquita para que no tenga margen de maniobra.
Los diálogos y la paz externa
Debemos estar claros que la Paz en Colombia interesa sobremanera a los países suramericanos en particular, y a los latinoamericanos en general. Un foco de guerra que es lo que se genera de Colombia es motivo de preocupación para todos ya que en muchas ocasiones ”cuando hay incendio en una casa se incendia la del vecino”.
Por ello los paises de Unasur están pegados al devenir de la situación y la presencia del expresidente de Argentina, Nestor Kirchner, es muestra de esa enorme preocupación. Definitivamente Unasur es el escenario ideal para tratar todos éstos problemas y los que por uno u otro motivo aparecerán en el futuro, claro que ninguno tan peligroso para la estabilidad de la región como las amenazas del régimen que se fue de la Casa de Nari contra la república bolivariana de Venezuela.
Siguiendo las hojas de ruta hacia la paz los colombianos y los suramericanos estamos seguros que la paz se encenderá en Colombia y se apagarán los deseos guerreristas de los que viven de la muerte de otras seres humanos.
/alp
NotiColombia Press
Para los que esperaban esperanzados un curso diferente a la guerra, el ”nuevo” gobierno de JM ”La Hiena” Santos se encargó de acabárselas: ”El diálogo y posibles salidas negociadas de paz no están en la agenda de Gobierno Nacional”, señaló en mindefensa Rivera a la cadena RCN (Ya ayer colgábamos la frase de Santos sobre la guerra, que es la imágen del artículo, y nos preguntábamos: Le creemos?).
En NotiColombia Press hemos puntualizado sobre el significado de la Paz y ya concluíamos que el ”nuevo” gobierno de Santos era la continuidad del de Uribe, Uribe III, y que la oligarquía continuaría por la senda de la guerra, como en efecto ha sucedido.
Es necesario enfatizar que la oligarquía colombiana -y el imperio quien es quién realmente manda en este país- nunca se ha sentado a la mesa de diálogos por su gusto sino obligada por las circunstancias. Circunstancias político-militares.
En Caracas y Tlaxcala fue obligada por las acciones de la insurgencia armada, y ésta ventanita fue cerrada por César Gaviria con el bombardeo de Casa Verde en 1990.
En el Caguán fue obligada a sentarse por los contundentes golpes propimados por las FARC, golpes que desmorolizaron la tropa oficial. Una vez conseguido el propósito de ganar tiempo para adelantar la reingenería de las fuerzas militares, el imperio estadounidense sacó el Plan Colombia el cual fue aplicado gustoso por Andrés Pastrana y continuado por Uribhitler.
Hoy el imperio gringo y la oligarquía colombiana están preocupados por el resquebrajamiento estatal de Colombia y trata de solucionar los problemas pegándole ”nuevo ladrillos al viejo edificio” del estado, resquebrajamiento que fue adelantado por Uribhitler en sus intentos de institucionalizar el narco-paramilitarismo, es decir, legalizar el narcotráfico y las bandas de paramilitares, utilizados para adelantar las tareas sucias del Terrorismo de Estado.
Santos como parte de la oligarquía habla de paz, de concordia, de ”la guerra no está en mi lenguaje”, pero define el curso de guerra en nuestro país, curso que es determinado definitivamente en los centros de poder imperiales de Washington. Por ello no extraña que el mindefensa Rivera salga ahora con la declaración de que ”la paz y salida negociada no están en la agenda” del gobierno y por el contrario anuncie ”guerra, guerra, guerra”, como si no estuviéramos en las mismas desde 1964.
Evidentemente que ésta posición guerrerista de JM ”La Hiena” Santos y su equipo oligárquico-imperial será hecha trizas por el accionar de la insurgencia armada, que junto al pueblo colombiano adelantarán las acciones de lucha necesarias para imponer diálogos para alcanzar la paz en Colombia. No hay plan militar gringo que pueda vencer un pueblo decidido a la lucha por sus más sentidas reivindicaciones y la oligarquía ha pretendido ”quitarle el agua al pez” no solo con las violaciones de derechos humanos aplicadas al pueblo a través del Terrorismo de Estado del Plan Colombia, sino adelantando programas ”sociales” que le peleé las masas a la insurgencia, sin entender que el pueblo es uno solo y que la esencia profundamente corrupta de la clase política dará al traste con sus esfuerzos.
Así las cosas, la guerra continuará indefinidamente en Colombia hasta tanto el imperio gringo no se convenza de su inutilidad o hasta el desplome total del imperio estadounidense, desplome que cada día que pasa se ve más cerca y más palpable el triunfo revolucionario del pueblo. Son la oligarquía colombiana y el imperio estadounidense quienes determinan la continuidad de la guerra en Colombia.
El pueblo colombiano debe prepararse para ésta contingencia y debe seguir adelante su lucha combinando acertadamente todas las formas de lucha de masas que enfrente la aplicación de las formas de lucha adelantadas por la oligarquía contra el pueblo, a fin de lograr una Nueva Colombia en paz, con justicia social, libertad, democracia, independencia y soberanía nacional.
Sólo así se callarán los clarines de guerra que sigue sonando la oligarquía colombiana y el imperio estadounidense.
/alp
Allende La Paz, NotiColombia Press
07 April 2010. Ésta máxima del marxismo tiene hoy máxima aplicabilidad en Colombia. Y lo ha sido por los intríngulis politiqueros que pretenden mostrar que la situación del país es diferente hoy a cuando se iniciaron los diálogos del Caguán, pero en sentido negativo.
Lógicamente después de 12 años la situación debía haber cambiado, pero si nos ponemos a analizar muy ”concretamente” veremos que sí y que no. Evidentemente la situación ha cambiado en el sentido de la aplicación del Plan Colombia, y la gran cantidad de recursos gastados por parte de los gobiernos de Colombia y Estados Unidos, pero sin lograr el objetivo fundamental: derrotar a las FARC.
De allí se desprende que después de 10 años del Plan Colombia, con una guerrilla no vencida ni militar ni políticamente, y con gran capacidad de propinar golpes sostenidos en tiempo y lugar (como el caso Cauca, por ejemplo), que quienes han salido gananciosos son precisamente la guerrilla de las FARC porque contuvo el Plan Colombia, demostró que ni con la mayor tecnología de punta los han podido vencer (aviones no tripulados, aviones espías, armas de última generación como las bombas inteligentes, etc), aprendió a combatir las fuerzas militares-narcoparamilitares en ésta nueva fase, y se da el lujo de pelearles largo tiempo en zonas con inmensas cantidades de tropa oficial (20 mil soldados en el Guaviare, 25 mil en el Cauca, etc), y el Plan Colombia se les está desgastando a ojos vista y tendrá que ser reemplazado por otro ”nuevo” plan, que en el fondo son lo mismo: Represión, guerra, asesinatos, masacres, desapariciones, ejecuciones extrajudiciales, desplazados, etc.
Algunos ”analistas” dirán pero les mataron a las FARC a Raúl Reyes, Iván Ríos, y muchos mandos medios. Si, pero en la dinámica de la guerra, más en la de guerra de guerrillas, cuando un mando cae, por importante que sea, ya hay uno con capacidad de sustituirlo, y muchos que hacen cola. La muerte de un comandante no es el problema, es un golpe pero no es el problema, el problema es que si las condiciones que dieron origen a la guerrilla de las FARC persisten, persistirán las FARC por siempre, per secula seculórum. Y sanen por qué? Porque las FARC interpretan a unas clases oprimidas que le dan su razón de ser, en todo sentido. Ideológicamente, en recursos humanos, en recursos de todo tipo.
Entonces, la situación es diferente pero en sus fuentes originarias sigue siendo igual, mejor dicho sigue siendo igual y peor para el país. Las causas políticas, sociales, económicas, siguen siendo peor hoy que en 1964 y por ello vemos una guerrilla como las FARC que en ocasiones tienen un crecimiento inusitado, de acuerdo con las circunstancias concretas del país, pero como guerrilla ese crecimiento está influído por su misma naturaleza porque una guerrilla hipertrofiada en cantidad le quita su propia esencia de guerrilla. La convertiría en un ejército regular, paquidérmico, y en las condiciones de Colombia sería su muerte. Ello no significa que las FARC no pueden dar ”saltos” a formas de guerra más avanzadas. De hecho los ha dado. Hoy es un ejército irregular.
Así las cosas, vemos que la oligarquía y el imperio no han contemplado éstas variables y por ello la equivocación persistente de querer ”vencer” a las FARC para llevarlas a una mesa de negociación. Significa ésto que lo que se pretende es ”negociar con la guerrilla” su desmovilización y que las cosas continúen igual, es decir, exclusión política, económica, social? Sí, esa es la meta oligárquica-imperial.
Si la oligarquía y el imperio quieren ser honestos y sinceros deben contemplar unos diálogos de paz de manera seria que discutan con las FARC, acompañadas por el conjunto del pueblo colombiano, el actual estado de cosas del país y acometer sus soluciones.
En el Caguán se avanzó hacia un cronograma de discusión y abordaje de los principales problemas del país. Se iniciaba este ciclo con la discusión del desempleo pero en esos momentos el imperio por boca de Mr. Clinton dió la orden a la oligarquía que pateara la mesa. Pero ahí está ese Acuerdo mínimo del Estado -representado por el gobierno- con las FARC para cuando se reinicien los diálogos de Paz.
Los diálogos del Cagúan no fueron un fracaso. La sociedad colombiana, el pueblo, avanzó hacia la identificación de los principales problemas que agobian y asfixian al pueblo colombiano por las políticas pro-imperiales de la oligarquía. Serán base de la discusión y del posterior diálogo en las mesas de paz que tendrán que organizarse para solucionar el conflicto.
La situación concreta lo exige.
NotiColombia Press
Quién entiende a una Corte Cnstitucional que tumba el Acuerdo Militar con Estados Unidos, pero permite que los militares estadounidenses continúen hollando el suelo patrio?
Es tarea de la Corte Constitucional decirle al gobierno lo que tiene que hacer para que aprueben el anti-soberanía nacional pacto?
Seguirán con éste Acuedo Militar, presentándolo al Congreso, para su aprobación?
Será eso lo que llama ”La Hiena” Santos la ”diplomacia exterior”?
Vea cómo lo reseño BBC Mundo:
Por BBC Mundo, BBC Mundo, actualizado: 17/08/2010
Sin efecto, acuerdo de bases entre Colombia y Estados Unidos
La Corte Constitucional colombiana dijo que el pacto militar que generó grandes tensiones regionales debe ser aprobado por el Congreso para tener vigencia.
"Rodrigo Rivera, ministro de Defensa, y Juan Manuel Santos, presidente de Colombia"
La Corte Constitucional de Colombia dejó sin efecto este martes el polémico acuerdo de cooperación que se había suscrito con Estados Unidos el 30 de octubre de 2009 y que le permitía a este último país utilizar las instalaciones de siete bases militares.
La suscripción de ese convenio generó grandes tensiones entre Colombia y los países de la región, como Venezuela, Ecuador, Bolivia y Brasil.
El presidente de la Corte Constitucional, Mauricio González, explicó que el tribunal concluyó que, contrario a lo que siempre alegó el gobierno del entonces presidente Álvaro Uribe, el convenio no era una simple extensión de los acuerdos militares que Colombia ha suscrito con EE.UU. desde 1952.
Recomendamos también leer:
La decisión de la Corte de tumbar el Acuerdo de las Bases podría arruinar la 'luna de miel' con Chávez, por Juanita León en La Silla Vacía.
Es una inveterada costumbre oligárquica prometer el oro y el moro cuando de posesiones y campañas se trata. En estos momentos estamos en uno de esos casos.
Hablar de paz y hacer la guerra
Hemos escuchado de boca de JM ”La Hiena” Santos que ha hablado de paz con mano dura. Ha dicho Santos que ”La puerta del diálogo no está cerrada con llave”, lo que implica que sí está cerrada. Y bien cerrada. Recordemos que durante el régimen de Uribhitler -del cual hizo parte Santos- cuando fue extraditado Simón Trinidad a los Estados Unidos se dijo que la ”llave del diálogo” se había tirado al fondo del mar.
Nos preguntamos: JM ”La Hiena” Santos la rescató? La tiene en su poder? No creemos porque al tiempo que habla de ”derrota” de la insurgencia armada (él los llama ”terroristas” como lo han venido haciendo los últimos regímenes), habla de paz en un ”arroz con mango” fenomenal.
Queremos precisar que cuando se habla de paz se deben, en primer lugar, desarmar los espíritus. No es posible ir a una mesa de diálogos con la pretensión de ganar en ella lo que no han podido en el campo de batalla. En segundo lugar, se debe comenzar a respetar al contrario erradicando el lenguaje traqueto y camorrero de los militares y militaristas de civil que señala con epítetos a la guerrilla, mientras ésta da muestras de mesura y diplomacia. En tercer lugar, no es posible llegar a la mesa con los mismos ”inamovibles” de antaño.
Por tanto lo que ha demostrado ”La Hiena” Santos es una tremenda arrogancia, muy propia de la oligarquía santafesina, que está en contravía de la tranquilidad de espíritu que debe tener todo estadista. Si Santos sigue el mismo camino de Uribhitler con seguridad que ”no llegamos a ningún Pereira”.
Paz con Terrorsmo de Estado?
Apenas comienza éste gobierno y tiene en sus espaldas del pesado fardo que dejó el régimen de Uribhitler con un país descuadernado y en franco retroceso en todas las materias, económico, político, social, incluso de relaciones exteriores. Recomponer el maltrecho estado burgués colombiano será una tarea que no puede ser realizada por un sólo hombre y un equipo de gobierno. Se requiere el concurso de todos los colombianos y hacia allá apunta la manifestación llamada por el POLO ya que la solución de los problemas colombianos pasa por la salida política al conflicto interno y por la movilización del pueblo aunando su energía creadora en las soluciones requeridas.
De igual manera, no se puede hablar de paz mientras persistan las ejecuciones extrajudiciales, los asesinatos de miembros del POLO, mientras sigan los desaparecidos, mientras persistan las masacres, mientras millones son desplazados para robarles sus tierras, es decir, mientras persista la práctica del Terrorismo de Estado de la Doctrina de Seguridad Nacional practicado por el estado.
Propuesta de Piedad Córdoba a UNASUR
La imprescindible necesidad que los países suramericanos se involucren en la consecución de la paz en Colombia es una condición fundamental para la paz en la región suramericana toda vez que si no se busca una salida política al conflicto interno colombiano nunca se consolidará la paz en la región.
Esto lo han entendido la senadora Piedad Córdoba y los mandatarios de los países suramericanos. Ésta injerencia benéfica está en contravía con la nefasta injerencia de los gobiernos de Estados Unidos, y contra esto lucharán los presidentes suramericanos como ayer lo hiciera Simón Bolívar.

La Paz, tan cara y anhelada por los pueblos en guerra, es eternamente pisoteada en nombre de la defensa de la libertad, la democracia, incluso hacen la guerra en nombre de los derechos humanos.
El mundo presencia asombrado una guerra interna, fratricida, entre colombianos, la cual se profundiza más en la medida que se cometen más atrocidades. Es increíble para los extranjeros que exponentes de una las cunas más guerreristas de la oligarquía se rían con desenfado y cinismo de las ”maniobras” que les hacen a las guerrillas cuando ellas se sientan de buena fe en búsqueda de salidas políticas al conflicto.
A pesar de esas ”maniobras” y triquiñuelas los colombianos de bien acompañamos -y acompañaremos- a todas las personas interesadas de buena fe en encontrar una salida a la guerra en Colombia. No somos renuentes a la injerencia beneficiosa de otros países o personalidades, a lo que somos renuentes y condenamos tajantemente es a la nefasta injerencia en la vida de los colombianos.
Nuestros esfuerzos son pocos si los comparamos con los sufrimientos del pueblo. Ese pueblo que soporta la guerra con un estoicismo sin igual, poniendo los muertos de lado y lado, ya que la oligarquía que los manda a la muerte, al frente de batalle, con inmensa cobardía esconde a sus hijos para evitar que vayan a la guerra.
Por ellos seguiremos batallando por crear los espacios correspondientes y adelantamos las acciones que vayan en consonancia con los anhelos de paz de los colombianos.
En este capítulo les traeremos los artículos que tocan directamente con la salida política al conflicto interno colombiano.
* Qué significa la Paz para los revolucionarios?
* Qué es la salida militar al conflicto interno?
* Qué es la salida política al conflicto interno?
NotiColombia Press
Con la extradición de Simón Trinidad y Sonia se dijo que el estado colombiano tiró la llave de la paz en Colombia al mar, a los profundo del mar.
Esa llave continúa allí y el régimen Santos no ha conformado un equipo para rescatarla. Por el contrario. Ahora dice que no nombrará Comisionado de Paz hasta tanto las FARC ”no libere a los ”secuestrados”, que entre otras cosas no son secuestrados.
La calidad de prisioneros de guerra
Y es que la cuestión ha cambiado diametralmente. Hace un tiempo se podía discutir la calidad de los ”prisioneros”. Mas en los actuales momentos ello no es posible. Las personas que permanecen en poder de las FARC fueron vencidas en combate y capturadas, lo cual les da la calidad de ”prisionero de guerra”, no de secuestrados.
Lo que da la diferencia es que son militares y policías que fueron hechos prisioneros al ser vencidos en combate. No sabemos por qué el galimatías de ”secuestrado”. En la guerra de Viet nam nunca se habló de eso. El personal estadounidense que hacía la guerra en ese país se convertían en prisioneros de guerra al ser vencidos en combate.
El hecho de ser ”vencidos” en combate signifa que los militares y policías tenían armas en sus manos y hacían uso de ellas. Son por tanto militares y policías capturados en combate, árdale a quien le arda, duélale a quien le duela.
Qué significado tiene no nombrar Comisionado de Paz....
”La Hiena” Santos presenta la noticia del no nombramiento del Comisionado de Paz, hasta que las FARC no ”libere a los” prisioneros de guerra, al tiempo que le pide ”resultados todos los días”, como si las FARC estuvieran urgidas de sentarse a dialogar.
No, no. Están equivocados y quieren mostrarle otra cara a la cuestión. El hecho de pedirle ”resultados todos los días” a las fuerzas militares, significa que en el combate diario no pueden mostrar los resultados que los medios oligárquicos dicen ”todos los días” que obtienen en lucha contra la guerrilla de las FARC, lo cual sumado a las declaraciones de Santos en el Cauca de la necesidad de adelantar una ”reingeniería” -otra-, y a las declaraciones de unos generales que señalaron el bajo nivel combativo y moral de la tropa, pues nos indican que la cosa como que está complicada al interior de las fuerzas militares.
El hecho de no nombrar Comisionado de Paz, por un lado demuestra que esa figura se les ha convertido en un figurón nada más ya que el énfasis lo han puesto en la guerra -y no les ha ido ni les va bien-, y por el otro muestra que el régimen Santos no quiere hacer la paz. Ni siquiera sentarse a dialogar.
Ahora bien, cómo se puede hablar de que la ”puerta del diálogo no está con llave” y no nombrar a alguen que se encargue de adelantar las gestiones necesarias para adelantar conversaciones que conduzcan definitivamente a la paz? O será que ”La Hiena” se siente el homo eroticus supermacho que puede con todo? Y quién entonces rescatará la llave de la paz del fondo del mar?
Se va desnudando la verdadera política del régimen Santos
El régimen Santos, a poquitos días de su discurseto de posesión, va quedando en cueros. Su estrategia va quedando develada. Ningún interés por alcanzar la paz y si mucha pasión para continuar con la guerra fratricida entre colombianos. Lo único que lo diferencia de su antecesor-patrón es que él sí ha visto la necesidad de recomponer las relaciones con Venezuela porque Chávez los ha golpeado en donde más les duele, el bolsillo.
El pueblo tendrá que desarrollar mil maneras de exigir la paz, un derecho establecido en la Constitución, para que la paz se convierta en la consigna movilizadora y creadora de nuevos horizontes para construir la Nueva Colombia.

Las FARC desde su nacimiento han insistido en la necesidad de lograr una salida política al conflicto interno y ello ha sido evidente en todos sus comunicados. Sabedores de llos inmensos sufrimientos que produce la guerra, son ellos los más interesados en que se dé una solución incruenta, pacífica, civilizada, a los problemas que padece el pueblo por cuenta de la oligarquía.
Hay muchos documentos que muestran el anterior aserto, escogeremos los más importantes. Desde nuestra visión civilista hemos sido testigos de la posición fariana por la Paz, al punto que consideramos que la política de paz de las FARC-EP es uno de sus recursos programáticos.
¿Son las FARC terroristas?
La paz mundial comienza en nuestro patio
NotiColombia Press
Evidentemente que todos estamos preocupados por la paz mundial. Mas la paz mundial comienza por la paz doméstica.
El conflicto interno colombiano ha tenido una duración de más de 4 décadas, ya vamos para la 5a. Y bajo su amparo la oligarquía colombiana -aupada por el imperio estadounidense- ha adelantado la más implacable persecución y asesinato de líderes populares que no participan del conflicto, a fin de imponer sus políticas neoliberales, y ha exportado su manera de resolver conflictos a otros países -Honduras, por ejemplo-, y ha atacado a otros países -Ecuador y Venezuela-.
Entonces el foco de guerra en nuestra región lo incuba Estados Unidos en Colombia y luego procede a esparcir sus detritos guerreristas. Es por tanto imprescindible comenzar a solucionar la guerra en Colombia con el fin de evitar que la guerra se esparza en ésta parte del mundo. Todos los países de Suramérica, en primer lugar, y de latinoamérica, en segundo, debemos realizar la más directa y diplomática injerencia sobre los gobernantes colombianos y sobre las FARC -de ésta última ya sabemos de sus reales propuestas de paz-, a fin de que se sienten a dialogar la salida política del conflicto interno.
Esta sentada a dialogar deberá ir abordando las soluciones de las causas que originaron y originan el conflicto en lo ateniente a sus dimensiones económicas (empleo, distribución de la riqueza, etc), políticas, sociales (pobreza e indigencia, vivienda, educación, salud, etc), para avanzar en la construcción de la Nueva Colombia en paz con justicia social, democracia, libertad, independencia y soberanía nacional.
Éste aporte a la paz mundial tendrá que ser divulgado a todo el mundo y los latinoamericanos entraríamos a jugar un papel preponderante en la lucha contra el peligro de una guerra nuclear. Mas si persistimos en nuestra posición de aupar conflictos al interior de cada país y permitir la nefasta injerencia estadounidense en ellos, lo que conseguiremos será ir al despeñadero al cual está yendo los imperialistas estadounidenses, y con ellos arrastran a su pueblo.
Paz a lo interno y paz a lo externo sería nuestra consigna sanadora de los males que aquejan al planeta. Por ello felicitamos los esfuerzos de Fidel y de COLOMBIANAS Y COLOMBIANOS POR LA PAZ para ir creando la matriz necesaria para alcanzar la paz en Colombia. Así como los esfuerzos de Unasur en la solución de la crisis Colombia-Venezuela y el alejamiento de la posibilidad de guerra entre los dos países.
Debemos hacer confluir todos estos esfuerzos para demostrar, como en efecto lo es, que los amantes de la paz en Colombia somos muchísimos más que los guerreristas. Organicemos eventos, conferencias, enviemos cartas, etc, para concluir en una gran manifestación por la paz en Caracas, por ejemplo. Empecemos ya poque el imperio no duerme y siempre está pensando en guerra.
/alp
